Saludables reemplazos de carne y lácteos


Un paso a la cocina natural

Cereales integrales

Arroz: yamaní, blue bonnet, carolina, motti.
Trigo: pan, candeal, burgol, sarraceno.
Maíz: blanco, rojo, pisingallo, choclo.
Avena: grano integral, arrollada.
Cebada: integral perlada.
Centeno, Quinoa, Amaranto y Mijo pelado.

Derivados de la Soja (Orgánica y no Transgénica)

Leche, Yogurt, Quesillo, Queso (tofu) (marca Soyana es de soja orgánica certificada).
Salsa (shoyu o tamari).
Miso (pasta para condimentar la sopa).
Harina, Brotes.
Carne (proteína texturizada o hilada de soja).
Tempeh (carne blanca de soja).

Sésamo

Tostado y molido.
Tostado, molido y con sal (gomasio).
Aceite de primera presión en frio.
Tahini (pasta de sésamo).

Frutas secas y semillas oleaginosas

Almendras y Pistacho
Nueces y Lino
Castanas Y Avellanas
Girasol
Alfalfa
Zapallo

Huevo

Entero o clara sola (según el caso) (mejor orgánico o de campo) 1 ó 2 por semana. Clara sola no cruda más frecuente.

La mejor y más barata fuente natural de calcio:
Cáscara de huevo molida luego de limpiarla bien y hervirla (con su tela interna) en agua y sal por tres minutos para matar restos de bacterias (salmonellas) de la materia fecal de la gallina. Luego macerarla en jugo de 3 limones durante 3 días en la heladera. Tomar 1/3 del líquido blanco que se forma todos los días. Esto cubre el requerimiento mínimo de calcio. (1/2 x día para mujeres post-menopáusicas, embarazadas o dando lactancia). Para niños, según su peso (considerar que una cáscara aporta 2 gramos de calcio perfectamente absorbible si se prepara de esta forma que lo convierte en 95% de citrato de calcio). Este líquido se incluye con cualquier comida.

Otros condimentos o complementos dietéticos

Tekka (25 veces más hierro que la carne).
Germen de trigo.
Polen de abeja (el Aceite Esencial de Polen o Polen Reconvertido Crinway es 1500 veces más concentrado que el polen común, tiene 94 enzimas distintas y está depurado de sustancias alergénicas).
Levadura de cerveza.
Suplementos vitamínicos o minerales preferentemente naturales libres de caseína o caseinatos.
Aceite de Onagra - Girasol - Lino - Cártamo -Sésamo - Germen de trigo - Kombucha.

Algas

Nori y Hiziki.
Kombu y Wakame.
Agar-agar y Espirulina.
Luche y cochayuyo.

Legumbres

Arvejas secas o frescas
Porotos: Azuki o aduki, negros, pinto o rojos, de manteca, tape, garbanzos, lentejas, mung.

Frutas (todas con moderación no más de 2 x día tamaño manzana y no juntas, más aún si son muy dulces):

Manzana, pera, frutilla, cereza, guinda, frambuesa, papaya, cítricos maduros (limón, naranja, pomelo, mandarina, kiwi).
Pasas de uvas, ciruelas, duraznos, damascos, melón, sandía, etc. Manzana roja y pera amarilla son las únicas neutras que combinan bien con otras frutas y comidas, las demás deben consumirse lejos de otras frutas y comidas.

Alimentos de origen animal recomendables (optativamente)

Además del huevo.
Pescado de mar, lo más fresco posible, de ríos no contaminados (evitar los de criaderos) 2-3 veces por semana y ocasionalmente mariscos.
Pollo de campo u orgánico o ecológico sin piel para consumo inferior a 1 porción semanal.
Nada animal con la cena.
Excepcionalmente podría aceptarse alguna carne de algún animal silvestre (perdiz, liebre, ciervo) pero no de zonas donde se fumigue pues (si sobreviven) a esto, en sus grasas concentran los venenos que ingieren.

Derivados de cereales

Harinas integrales en pan, pastas, tortas, empanadas, etc.
Seitán (carne vegetal derivada del trigo que tiene mucho gluten). Germen de trigo. Salvado de trigo o de avena.

Hierbas (utilizadas como infusión o como condimento)

Te Bancha, Angélica, Diente de León, Albahaca, Cedrón, Coriandro, Manzanilla, Tomillo, Estragón, Pulmonaria, Romero.
Ambay, Enebro, Anís estrellado, Canela, Regaliz, Jengibre, Cola de caballo, Fenogreco, Barba de choclo, Comino, Llantén, Nuez moscada, Carqueja, Laurel, Salvia, Cúrcuma, Uva Ursi o Gayuba, Ginseng, Semillas de hinojo.

Vegetales

Perejil, Diente de León, Nabiza, Nabo: Redondo y largo (daikón) y sus hojas. Chauchas. Zanahoria y sus hojas.
Repollo blanco, Repollito de Bruselas. Brócoli, Hakusai. Acelga china, Berro. Hinojo, Radicheta, radicha. Bardana.
Hongos: champiñones, morillas, shiitake, oreja de árbol negra y blanca, de pino, etc. Brotes se soja, alfalfa, etc.
Salsifi , Escarola. Apio, Rabanito y sus hojas. Grelos. Lechuga, acelga, espinaca. Zapallitos. Cebolla redonda y de verdeo, Puerro, Zapallo: Calabaza, hokaido, redondo verde. Alcaucil, Pepino. Batata. Papa y tomate no muy frecuentes

En nuestro libro Guía para una Nutrición Evolutiva (escrito junto a Hernán D. Salas y otros autores), detallamos cómo evitar carencias alimentarias de cada uno de los nutrientes, a través de estos saludables reemplazos, pero a continuación veremos la frecuencia y cantidad de los alimentos que aportan los 5 más importantes nutrientes y cómo dejar de robarlos. En el primero de los 5 volúmenes del Tratado de Medicina, Nutrición y Psicología Postglobalización que estamos elaborando, ampliaremos estos temas, que también vemos en las 4 Carreras que dictamos.

Calcio

Cómo dejar de robar calcio:
Evitar gradualmente todo lo que genere acidez en el estómago o acidificación en la sangre o sea: azúcar y edulcorantes artificiales y todo lo que los contenga (incluso todo lo Diet, Light o Zero, especialmente bebidas cola que desintegran dientes de leche en dos días y aflojan tornillos por el poderoso ácido fosfórico que contienen). Carnes rojas de vaca, cerdo y otros mamíferos y todos sus derivados (achuras, fiambres, embutidos, hamburguesas, salchichas, etc.). Los animales carnívoros comen también los huesos, para contrarrestar la gran acidificación que la carne trae. Leche, quesos y otros lácteos roban mucho más calcio del que aportan (a diferencia de lo que sostienen quienes no están actualizados) y traen osteoporosis, lejos de evitarla, por la acidificación de sangre que sus proteínas provocan y por su inadecuada proporción calcio/fósforo (1,2 a 1 en vez de 2 a 1 que es la que tiene la leche de madre humana que es lo que corresponde salvo para un ternero) y por este exceso de fósforo acidifica tanto la sangre que para evitar llegar a graves trastornos por acidificación metabólica, se extrae gran cantidad de sales alcalinas a base de calcio de nuestros huesos que después se pierde por orina o materia fecal o se deposita en cualquier parte del cuerpo en forma anormal (calcificaciones mamarias, picos de loro en huesos, cálculos en riñones, vesícula, glándulas salivales o lacrimales, cataratas, placas de ateroma calcificadas en arterias, calcificación de núcleos del cerebro, etc.). Lo mismo sucede con el calcio medicamentoso. Por esto en los países donde más lácteos se consume es donde más osteoporosis hay y donde no se los consume (casi toda China, por ejemplo y pueblos aborígenes americanos antes de la llegada de los europeos que trajeron las vacas) casi no hay ni había osteoporosis.

La yerba mate (que contiene ácido úrico entre otros ácidos de especial acción irritante sobre el aparato digestivo y osteoarticular) también roba calcio al igual que el café y cuanto mayor sea el consumo por su efecto adictivo, más osteoporosis u osteopenia provocarán. Para ciertos dolores articulares se observa que el dolor no desaparece hasta eliminar por completo la yerba mate, pero esto no tiene que hacerse bruscamente, ya que el síndrome de abstinencia igual que para el café, traería severos dolores de cabeza. Conviene colocar cada vez más de otras hierbas en la calabaza del mate como poleo, cedrón, manzanilla, yerba del burro y otras hierbas ricas para no precisar endulzar y no siempre las mismas si se toma mucho por su acción medicamentosa, salvo que se pretenda la misma si se conoce y se indica personalizadamente, con cada vez menos yerba mate, hasta eliminarla por completo por varios meses y cuando desaparezca la adicción, la gastritis o inflamación intestinal (típica panza verde del matero) y la osteoporosis o dolores óseos, podría reincorporarse solo un poco verificando cual es el máximo de dosis aceptable sin que reaparezca la adicción ni los trastornos antedichos. Sea cual sea el mate que se tome no debe tomarse con agua muy caliente ya que debido a esto sumado a alguna sustancia cancerígena presente en la yerba mate pero de menor importancia, Uruguay (donde se toma muchísimo mate y con agua casi hirviendo) tiene el mayor índice de cáncer de esófago en el mundo, provocado por esto, más el consumo de carne y lácteos, entre otras causas. Es lógico que esto suceda, como se ve con el cáncer de piel por reiteradas quemaduras solares. Las yerbas orgánicas no tendrán pesticidas y tendrán más nutrientes, pero también tienen los ácidos perjudiciales que roban tanto calcio y la adictiva mateína (metilxantina). El café puede reemplazarse gradualmente por café de malta, de frutas, trigo tostado, etc. pero no por café descafeinado pues las sustancias que le ponen para sacarle la cafeína son peores que la misma. Luego de un tiempo podría reincorporarse también un mínimo consumo de café común (mejor si fuera orgánico y de filtro) pero en dosis no adictivas y cuando el estado gástrico lo permita y endulzado con poca azúcar integral de caña orgánica o stevia. El té común que también tiene teofilina (otra metilxantina adictiva y acidificante) conviene reemplazarlo por té de las hierbas que se desee (ver listado detallado antes) y el chocolate y el cacao en exceso también tienen otra metilxantina (teobromina) adictiva y acidificante y por lo tanto ladrona de calcio y además afectan el hígado, como se sabe. El estrés (mediado por adrenalina y corticoides que producen nuestras suprarrenales) acidifica y roba calcio (pueden producirse úlceras gástricas por estrés) y el más efectivo tratamiento causal del mismo es a través de la corrección del SEDA (Síndrome de Estrés, Depresión y Adicciones o Hiperinsulinismo Reactivo) que padece el 80% de la población y el 95% de los enfermos psiquiátricos (hipoglucemias), mediante el método creado por los Dres. Carmelo Nicotra y Jorge Esteves. El uso de corticoides medicamentosos, aspirina, ibuprofeno o cualquier antiinflamatorio también trae acidez y roba calcio, al igual que las malas combinaciones de alimentos, salsas picantes, exceso de ajo, pimienta, frutas cítricas, etc. Los cereales integrales que se recomiendan como los alimentos más saludables para una proporción cercana al 50% de todo lo que se coma en cada una de las 4 a 6 comidas diarias, si bien in vitro tienen reacción ácida, in vivo o sea en el organismo humano, son alcalinizantes y esta es una de las causas, junto a la estabilización de la glucemia que permiten, por la cual son realmente indispensables cada 2 a 4 horas para recuperar y mantener una plena salud. Además, el sílice que contiene el arroz integral en su composición, gracias a la maravillosa transmutación biológica que tal como lo demostró el científico Louis Kervran, producen las bacterias intestinales cuando se mantiene un equilibrio en su flora (evitando antibióticos, conservantes químicos y aportando miso de MOA diariamente en sopas que es el mejor alimento fermentado que existe y esto es clave para la longevidad), ese sílice se transforma en calcio y esto ayuda a evitar y curar la osteoporosis naturalmente, prescindiendo de medicamentos costos y muy perjudiciales.

Cómo aportar calcio natural e inteligentemente:
Antes, al hablar de saludables reemplazos de carnes rojas y lácteos, se dijo que la mejor y más barata fuente de calcio que existe es la cáscara de huevo, pero hervida en agua y sal, hecha polvo y dejada en jugo de limón por 3 días para que se transforme en citrato de calcio que tiene una óptima absorción. Esto podría usarse todos los días de la vida en las dosis antedichas, pero no se necesita a diario si se deja de robar calcio como recién indicamos y se aporta cotidianamente algunos de los siguientes alimentos: Almendras, Semillas de sésamo (tienen 1 vez y media más calcio que el queso duro; tostadas y machacadas con sal marina en forma de gomasio permiten que su calcio se absorba mejor; dosis hasta una cucharada sopera x día, algas marinas de todo tipo (Ver listado en páginas anteriores) sobre todo las Hiziki, que contienen 2 veces más calcio que el queso duro y 12 veces más hierro que la carne; dosis de éstas: 1 cuch. sopera día por medio medida luego de hidratarla dejándola en agua y usando el agua de remojo en la sopa; dosis de algas Kombu 5ó 6 cm x día, de Nori media a una lámina x día y cantidades equivalentes de otras como wakame, luche, cochayuyo, etc. 3 variedades por día y no siempre las mismas para asegurar mayor variedad de aporte de nutrientes. El perejil también tiene bastante calcio, al igual que el tofu o queso de soja (128 mg de calcio cada 100 gramos) (la marca Soyana que tiene tofu crudo y precocido, además de yogur de soja muy sabroso y recomendable incluso para niños, está elaborado con soja orgánica y no transgénica certificada y por suerte hoy se está consiguiendo en cada vez más Dietéticas). Ya se mencionó también que el arroz integral contiene sílice y éste se transmuta en calcio si la flora intestinal se mantiene equilibrada.

Hierro

Cómo dejar de robar hierro:
Las carnes rojas, que clásicamente se consideran las mejores fuentes de hierro de la alimentación, están tan contaminadas de pesticidas y otros venenos liposolubles que come la vaca o el cerdo en pasturas o forrajes y el pollo de criadero en alimentos balanceados, encima inundados de estrógenos cancerígenos y que pasan estos venenos a los humanos que se alimentan de ellos y de la leche y sus derivados que también los concentran en sus grasas, que en el proceso que el organismo debe hacer para liberarse de los mismos antes de que lleguen a generar un cáncer, por ejemplo, se pierde también mucho hierro. No recomendamos las carnes rojas y lácteos orgánicos porque muchos de los mecanismos por los cuales generan enfermedades los comunes, también los provocan los orgánicos o supuestamente ecológicos, pero el robo de hierro no lo provocarían tanto los orgánicos (en realidad la Ganadería para carne y lácteos nunca puede denominarse ecológica porque es lo más destructivo para el medio ambiente, peor que el petróleo y las industrias contaminantes, por razones que no corresponde detallar aquí). También el error de tomar grandes cantidades de agua y otros líquidos (jugos, etc.) mucho más de 1 a 2 litros (salvo en deportistas que hagan prácticas muy intensas) por creer que esto es saludable, hace que por el exceso de transpiración también se pierda hierro. Lo lógico es tomar en función de la sed o un poco más, pero hay personas que tienen los osmorreceptores atrofiados y por esto no tienen sed aunque estén deshidratados, lo cual se verifica pellizcando la piel del dorso de la mano y viendo si tarda o no al soltarlo, en deshacerse el pliegue que se forme. Si no desaparece al instante este pliegue hay que tomar cerca de 2 litros de agua por día incluyendo el de cocción, infusiones o jugos.

Cómo aportar hierro natural e inteligentemente:
Es cierto que el hierro de origen animal (férrico) se absorbe mejor que el de origen vegetal (ferroso) pero en algunos alimentos vegetales que enseguida veremos es tanto mayor la concentración de hierro que la que tienen los de origen animal, que compensan con creces esta menor absorción y por eso muchas anemias se revierten eliminando la carne e incorporando lo siguiente:
Condimento Tekka: preparación macrobiótica hecha a base de raíz de bardana, zanahoria, miso, raíz de loto, jengibre, etc. cocinados durante muchas horas, quedando muy concentrado y con 25 veces más hierro que la carne. Se utiliza sólo 1 cuch de las de té 1 o 2 veces por día (no más porque tanto hierro afectaría al hígado).
Algas espirulina: tienen también mucho hierro y también Vitamina B12. La de marca Bogado es buena y más barata que las importadas. En comprimidos contienen 500 mg se deben tomar 2 ó 4 x día preventivamente, si hay anemia leve, 5 a 7 por día y si la anemia es severa 7 a 10 por día o sea entre 1 y 5 gramos por día. Si se prefiere en polvo que es más económica, debe medirse bien este gramaje ya que más de 5 gramos por día también sobrecargaría de hierro el hígado.
Algas Hiziki: tienen, como se dijo antes, 12 veces más hierro que la carne. Deben tomarse en la dosis señalada al hablar de calcio. Todas las algas tienen calcio y tienen hierro. El miso (pasta fermentada de soja y algún cereal es también una buena fuente de hierro vegetal. Debe preferirse en Argentina la marca MOA (etiqueta verde oscura igual que la salsa de soja de MOA) que es la única que se consigue elaborada con soja orgánica y no transgénica y con más de 2 años de fermentación para que tengan todas las saludables bacterias que reponen la flora intestinal y son claves para la longevidad y la salud. Si se consiguiera marca Mitoku (importada) también es excelente pero más cara. El perejil, las lentejas y la espinaca tienen hierro pero no tanto como todo lo antedicho. Entre las fuentes de hierro de origen animal las saludables son el pescado de mar adentro o ríos no contaminados así como el huevo (de ser posible orgánico) el pollo de campo-mejor aún orgánico o ecológico- y eventualmente algo de mariscos, todo con la frecuencia y cantidad que veremos al hablar de proteínas. Estas proteínas animales son optativas, pudiendo evitarse caer en anemias si se decidiera no emplear esto porque el paciente prefiera hacer una dieta vegana o porque el médico o nutricionista lo recomiende en pacientes con cáncer que no estén en tratamiento quimioterápico o radioterápico, durante 6 a 12 meses con el objetivo de matar células cancerígenas de hambre sin que por esto mueran células normales y de las defensas, que toleran mejor una controlada subnutrición sin llegar a desnutrición, cosa que no sucede con las células tumorales, que cuanto más proteínas animales reciben (sobre todo de carnes rojas y lácteos), más proliferan creciendo el tumor, como está demostrado por serios estudios científicos.

Vitamina B12

Es el nutriente indispensable más difícil (pero no imposible) de conseguir en el reino vegetal. El miso de MOA antes mencionado o el de Mitoku, son excelentes fuentes de B12, no así otras pastas de soja de menor tiempo o incorrecta fermentación y preparación y encima elaboradas con soja transgénica y fumigada que por los venenos que contiene, impide el desarrollo de las bacterias fermentativas que producen B12. Debe evitarse hervirlo y por esto conviene colocar 1 cucharada de las de té en el plato de sopa servido 2 veces por día (almuerzo y cena). Si se tuviera hipertensión arterial debe usarse menos cantidad ya que el miso tiene bastante sal marina. También tiene mucha Vitamina B12 el alga espirulina (en comprimidos o en polvo) cuya dosis ya se mencionó. El tempeh o carne blanca fermentada de soja orgánica también tiene bastante B12 pero es difícil de conseguir en la Argentina (se elabora desde hace poco aquí y no se ha difundido mucho, pero es excelente y muy sabroso). La levadura de cerveza tiene algo de B12 pero muy poco y no es óptima porque es acidificante a diferencia del miso que es alcalinizante y anticancerígeno.

Los alimentos de origen animal recomendados al hablar de hierro y proteínas, también tienen bastante B12, pero quienes hagan dietas veganas o vegetarianas estrictas deberán tener en cuenta la importancia de aportar a diario suficientes fuentes vegetales de B12 como las antedichas para no tener anemias. Las reservas de B12 que se acumulan en el hígado humano duran hasta 5 años, por eso quienes no aportan B12 por cierto tiempo quizás no tengan anemia, pero después sí, salvo que la flora intestinal esté intacta y pueda producir la suficiente B12 que el organismo precisa.

Vitamina C

Es la más lábil de las Vitaminas, ya que se destruye con el calor de la cocción o con la exposición por muchos minutos u horas al oxígeno. Por este motivo los alimentos que la contengan si se pretende que sean protectores contra el escorbuto, que es una enfermedad que puede traer hemorragias mortales por carencia total de esta vitamina durante más de 40 días, deben consumirse crudos o recién exprimidos. Nuestra propuesta si bien es parecida a la Macrobiótica, se diferencia de ella en varios aspectos que aquí no se analizarán, pero uno de ellos es el mayor cuidado en evitar carencias alimentarias y una de las carencias que podría provocar la Macrobiótica si no se tiene en cuenta lo que a continuación veremos es justamente la de Vitamina C. Verificamos la veracidad y estamos de acuerdo con los fundamentos que sostiene la Macrobiótica, la Medicina Tradicional de China, Japón, Corea, Vietnam y otros países de Extremo Oriente, al afirmar que es un error utilizar un predominio de crudos o más aún, solo alimentos crudos como hoy se ha puesto de moda con el Crudivorismo, Frugivorismo y la llamada Alimentación Viva, por el gran desequilibrio energético que en términos de Yin y Yang esto provoca, iniciando o agravando enfermedades de tipo Yin y sumando su efecto al de los dulces, harinas y lácteos en la generación de lo que los orientales llaman cuadros de Humedad Interna, que pueden ser muy serios, pero también es un grave error el de eliminar por más de unos pocos días por completo todo lo que sea crudo, como suelen hacer los orientales, ya que esto podría también ser muy perjudicial si no se aporta un mínimo al menos de Vitamina C.

Para evitar un escorbuto bastaría con comer 2 cucharadas soperas por día de perejil crudo y recién picado, que aportan el mínimo indispensable de Vitamina C que se precisa, aunque mejor sería aportar algo más con otras fuentes. También el jugo de limón usado moderadamente como condimento de ensaladas y otros cítricos tomados en jugos recién exprimidos o comidos 1 hora lejos de las comidas y de otras frutas, ayudan a evitar carencias de esta vitamina, pero no debería comerse más de un cítrico por día por el desequilibrio energético y mineral que su abuso provocaría al yinizar tanto nuestro organismo. El kiwi tiene 6 veces más vitamina C que la naranja, mandarina, pomelo y limón.

Otras frutas también tienen vitamina C, aunque menos que los cítricos generalmente, pero recordar que las únicas frutas neutras que combinan bien con otras frutas o como postre o dentro de cualquier comida son la manzana roja y la pera amarilla. Las demás conviene ingerirlas solas, 1 hora antes o después de las comidas y no en ensalada de frutas. Se puede ser flexible en este aspecto de las combinaciones, empleando un poco de jugo de limón en un poco de ensalada de verduras y pocas pasas de uva o coco rallado en una granola sin leche en polvo para el desayuno, donde la mayor proporción sea la avena tradicional arrollada. El tema combinación de alimentos se ampliará oportunamente. La rosa mosqueta también aporta vitamina C, pero hay que considerar la pérdida por el calor en su infusión o cocción. Además brindan Vitamina C las coles (repollo, repollito de Bruselas, coliflor y brócoli) teniendo en cuenta lo antedicho. Puede ser recomendable tomar Vitamina C (ácido ascórbico) medicamentoso aunque no sea natural ya que no es tan grande la diferencia de acción de la Vitamina C Natural con respecto a la no extraída de alimentos que la contengan como sí sucede con la Vitamina E que es mucho mejor natural que sintética. Pero si se administra Vitamina C en altas dosis debe incluirse un tercio de bicarbonato de sodio para contrarrestar la acción acidificante del ácido ascórbico. En casos de cáncer hemos llegado a emplear hasta 18 gramos por día de Vitamina C con 6 gramos de bicarbonato repartidos en 6 tomas diarias de 3 y 1 gramo respectivamente, aunque esto no lo indicamos en todos los casos.
La Vitamina C es anticancerígena por su acción antioxidante, pero recordemos que la acidificación del organismo aumenta el desarrollo de células cancerígenas y se debe ser cuidadoso en el manejo de altas dosis de vitaminas, que suelen utilizarse en la respetable Medicina Orthomolecular, creada por el dos veces Premio Nobel Linus Pauling.

Proteínas

Antes se creía erróneamente (y aún lo siguen sosteniendo quienes no están bien informados) que la carne es indispensable como fuente proteica y que las proteínas animales son completas y las vegetales incompletas. Sin embargo ya en nuestra Guía para una Nutrición Evolutiva mostrábamos un trabajo previo publicado por la FAO (Food and Agriculture Organization), dependiente de Naciones Unidas, que confirma que la proteína texturizada de soja le gana por goleada 6 a 2 a la de vaca en la cantidad y Utilización Neta de cada uno de los 8 aminoácidos esenciales y que la carne vacuna tiene 2 aminoácidos limitantes (fenilalanina y metionina) y la de soja uno solo (metionina) y este aminoácido que tiene en poca cantidad la soja y otras legumbres, le sobra a los cereales integrales y por lo tanto la combinación que sugerimos de 4 partes de cereales integrales en grano por una parte de legumbres, para que sea buena la combinación, le brinda proteínas completas a quienes quieran hacer una dieta vegana (vegetariana estricta). Las legumbres completas (no texturizadas) como derivados de la soja orgánica o porotos aduki, porotos negros, porotos tape, lentejas, garbanzos, porotos manteca, etc., también aportan proteínas pero con menos utilización neta que cuando las mismas se texturizan formando la llamada carne vegetal, aunque alcanza con lo que las legumbres enteras más cereales brindan al dejar de robar proteínas para convertirlas en glucosa y evitar la muerte de neuronas, al revertir el SEDA o hipoglucemias reactivas que afecta al 80% de la población, gracias al tratamiento que diseñamos para el mismo y que mostró gran efectividad en 20.000 pacientes atendidos. Para esto las legumbres mencionadas (1 ó 2 cucharadas soperas por plato) o sus derivados (queso de soja, milanesa de soja, tempeh, etc.) deben incluirse 2 veces por día en almuerzo y cena, en una proporción de un 15% del plato. Pero si se acepta incluir huevo (sobre todo su clara que es la proteína más completa de la Naturaleza, no crudo y por ejemplo en sopas), 1 ó varias veces por semana o bien pescado de mar o ríos no contaminados (hasta 2 ó 3 veces por semana con el almuerzo, mejor que con la cena) o 1 porción de pollo de campo hasta 1 vez por semana (también con almuerzo) u ocasionalmente algo de mariscos, se estará mucho más lejos de caer en carencias alimentarias, sin por esto cometer el error de comer un exceso de proteínas que es uno de los más importantes causales de cáncer, enfermedades infecciosas, etc., ya que de ese exceso se alimentan tanto los gérmenes como las células cancerígenas. Los deportistas que requieran mayor masa muscular pueden comer varias claras de huevo cocidas por día (no muchas). La Dieta Macrobiótica si no se practica bien, no aporta suficientes proteínas (vegetales o animales saludables) ya que no remarca comer alguna proteína en almuerzo y cena, como las legumbres y esto hace que muchos veganos y macrobióticos, estén muy adelgazados y con muy poca masa muscular, entre otros signos de déficit proteico o con bajas defensas por falta de anticuerpos que son proteicos y esta es una de las correcciones que le hemos hecho a la Macrobiótica, con todo el respeto y la gratitud que merece por su gran enseñanza.